Una fábula para hacer conciencia

Redacción ABC
12 de Octubre 2017, 09:00 a.m.
Una fábula para hacer conciencia

Foto: Especial

Ser individualista nos podría traer malas consecuencias

Monterrey.- Hacerles entender a los niños que todos somos diferentes, pero valiosos, es importante.

Cuenta una historia que varios animales decidieron abrir una escuela en el bosque. Se reunieron y empezaron a elegir las disciplinas que serían impartidas. El pájaro insistió en que la escuela tuviera un curso de vuelo. La ardilla creía que la enseñanza de subir en perpendicular en los árboles era fundamental.

El conejo quería, de todas formas, que la carrera fuera también incluida en las disciplinas.

Y así siguieron los demás animales, sin saber que cometían un gran error. Todas las sugerencias fueron consideradas y aprobadas. Era obligatorio que todos los animales practicasen todas las disciplinas.

Al día siguiente, empezaron a poner en práctica el programa de estudios. Al principio, el conejo salió magníficamente en la carrera; nadie corría con tanta velocidad como él.

Sin embargo, las dificultades y los problemas empezaron cuando el conejo se puso a aprender a volar. Lo pusieron en una rama de un árbol y le ordenaron que saltara y volara. Lo intentó y sufrió un fuerte golpe y fue hospitalizado.

No aprendió a volar y, además, no pudo seguir corriendo como antes.

La misma situación fue vivida por un perro y una tortuga. Al final, la escuela tuvo que cerrar.

¿Por qué? Porque los animales llegaron a la conclusión de que todos somos diferentes. Cada uno tiene sus virtudes y sus debilidades. Debemos respetar las opiniones de los demás, así como sus capacidades y limitaciones. Si alguien es distinto, no quiere decir que él sea mejor ni peor que nosotros.