Recuerdan a desaparecidos y hallan restos en García

Yolanda Chio
17 de Marzo 2017, 06:12 p.m.
Foto: Yolanda Chio

Integrantes de Fundenl, acompañados por el padre Alejandro Solalinde se preparaban para una ceremonia cuando encontraron huesos

Monterrey.- Previo a realizar una ceremonia en memoria de fallecidos en fosas clandestinas, integrantes de Fundenl, acompañados del padre Alejandro Solalinde, encontraron posibles restos humanos.

A tan sólo un par de kilómetros de las Grutas de García, se encuentra uno de los cementerios clandestinos en donde más restos humanos se han encontrado en Nuevo León.

Pese a que las autoridades aseguraron que ya no se encontraban más restos en el lugar, restos de huesos quemados fueron encontrados en la zona.

Esas fosas fueron visitadas por el padre Solalinde, el Padre José Manuel Guerrero, conocido como el Padre “Chema”, y las madres de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl) con el objetivo de colocar una cruz y realizar una ceremonia en memoria de los fallecidos.

Para acceder al lugar, en donde fue encontrada una “cocina” (tambos de plástico de 200 litros en donde los delincuentes quemaban o destruían cuerpos con diversos químicos), se debe caminar un tramo de cerca dos kilómetros de terracería.

Este lugar se encontró activo del 2009 al 2011, cuando el gobernador Jaime Rodríguez era alcalde de García, y el actual alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, era Procurador de Justicia del Estado.

Bajo un sol abrazador, el padre Solalinde caminó ese trayecto acompañado de las madres de Fundenl, quienes aprovecharon para contarle la poca ayuda que han recibido por parte de las autoridades.

Tras el camino de terracería, el grupo ingresó a un pequeño cuarto sin techo y abandonado, para posteriormente bajar unas escaleras que las llevaron a un lugar rodeado de árboles.

Justamente ahí, de acuerdo a la PGR, se encontraron 59 restos humanos, de los cuáles ya se han identificado 28.

Al excavar para colocar una cruz de hierro en el lugar, José Evaristo Reyes, acompañante de Fundenl y arqueólogo, encontró restos humanos.

“Son huesos, huesos calcinados”, indicó.

Los huesos se encontraban fragmentados y quemados.

Para su posterior estudio, las madres de Fundenl colocaron los restos en una bolsa de plástico.

Tras el hallazgo, el padre Solalinde y el padre “Chema” realizaron una breve ceremonia en donde esparcieron agua bendita en el lugar.

Posteriormente, cuando todos los medios se habían retirado del lugar, elementos de Fuerza Civil retuvieron a las madres de Fundenl para cuestionarlas sobre el hallazgo.

Tras haber sido detenidas luego de que encontraran posibles restos humanos en una fosa clandestina de García, las mujeres fueron liberadas, luego de pedirles que firmaran una hoja de entrevista en donde describieron el hallazgo y las condiciones de los huesos