Habilidades como la responsabilidad, la comunicación efectiva y la creatividad son destrezas que pide el mercado laboral y que cada vez son más escasas en los jóvenes, según un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) denominado 'Desconectados: habilidades, educación y empleo en América Latina'. Cerca del 80 por ciento de los empresarios encuestados en países como Colombia y México reportaron que las destrezas más difíciles de encontrar en los muchachos son la empatía, la adaptabilidad, la cortesía, la responsabilidad y el compromiso, entre otras.
Marina Bassi, especialista en educación del BID e investigadora del estudio, afirma que "los jóvenes en la región que deciden buscar trabajo después de terminar la secundaria arrancan en desventaja. Lamentablemente, la escuela no les entrega las herramientas que el mercado laboral les pide y enfrentan una realidad en la que no pueden avanzar".
Esta realidad no dista mucho de la colombiana, según empresarios nacionales. "Estamos encontrando jóvenes que tienen deformados valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo, el compromiso y el entusiasmo arraigado por desarrollar la profesión. Pareciera que el trabajo que se les ofrece a los recién egresados o a los jóvenes de primer empleo fueran escampaderos mientras consiguen algo mejor", indica Mauricio Ramírez, presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi).
No se preparan para la vida
Según Jaime García Dimotoli, subdirector del Centro de Gestión de Mercados, Logística y Tecnología de la Información del Sena Bogotá, el colegio está preparando a los jóvenes para presentar pruebas académicas, pero no para la vida, y menos para la vida laboral. "Tienen debilidades en lo que llamamos integralidad: en su forma de relacionarse con ellos mismos, con los demás, con el medio ambiente", asevera.
Y es que, de acuerdo con el estudio del BID, las habilidades socioemocionales, y no sólo las cognitivas, son claves para los empresarios a la hora de contratar jóvenes.
El sistema educativo -agrega el empresario Alberto Espinosa, presidente de Alina Sas y miembro del consejo directivo de la Fundación Empresarios por la Educación- se ha focalizado en instruir a seres humanos y en transmitirles conocimiento. "Muchos llegan a la empresa sin siquiera saber leer ni escribir bien. Hay que formar padres que, con su ejemplo, contribuyan a formar seres humanos capaces de ser exitosos en la vida, que la comprendan, y en esto estamos comprometidos desde Empresarios por la Educación", afirma Espinosa.
A esto se suma que, pese a que los jóvenes han logrado un mayor dominio de herramientas tecnológicas, este desarrollo de habilidades ha hecho que se comuniquen más, pero se vean menos.
"Las relaciones sociales han sido sustituidas por virtuales. En los procesos de selección, usualmente vemos jóvenes más callados, con una actitud más pasiva frente al contacto y a la interacción", dice Catalina Botero, directora de desarrollo organizacional del Grupo Éxito.
No son operativos
Empresarios se quejan de que los bachilleres salen con conocimientos generales, pero no tienen formación técnica. En el caso de los universitarios, se quejan de que son buenos en la teoría, pero no en la práctica: hablan de administradores que son buenos estudiantes, pero que no saben llenar un cheque o liquidar nómina.
Sin proyecto de vida
Los empresarios afirman que es muy común que les lleguen jóvenes que carecen de un proyecto de vida claro; no saben lo que quieren, no tienen sueños ni saben por qué hacen lo que hacen. Y en las empresas, las actitudes de las personas son importantes.